Curso de PRL de 30 horas · Módulo 6
Módulo 6. Protección, emergencias y vigilancia de la salud
Bloque II · 4,5 h
Módulo 6 de 18
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En los módulos anteriores has visto los riesgos. Este módulo trata de lo que se hace con ellos.
Primero, cómo se controla un riesgo y en qué orden: no vale empezar por darte unos guantes si se podía cambiar el producto. Después, las dos formas de protegerte cuando el riesgo sigue ahí: la protección colectiva y los equipos de protección individual. Luego, qué pasa cuando algo sale mal de golpe: las emergencias, cómo se preparan y qué haces tú. Y al final, cómo se vigila tu salud para detectar a tiempo si el trabajo te está dañando.
1. Cómo se controla un riesgo: el orden de las medidas
Prevenir y proteger
- Prevenir es evitar que el daño ocurra: por ejemplo, poner un producto menos peligroso.
- Proteger es reducir el daño si ocurre: por ejemplo, llevar gafas por si salpica.
Las dos cosas son necesarias, pero la prevención va primero.
Los principios de la ley
La Ley de Prevención dice cómo debe actuar la empresa. Estos son sus principios, con palabras sencillas [1]:
- Evitar los riesgos.
- Evaluar los riesgos que no se pueden evitar.
- Combatir los riesgos en su origen.
- Adaptar el trabajo a la persona: el puesto, los equipos y los métodos.
- Tener en cuenta los avances de la técnica.
- Cambiar lo peligroso por lo que tenga poco o ningún peligro.
- Planificar la prevención: técnica, organización, condiciones de trabajo, relaciones y ambiente.
- Anteponer la protección colectiva a la individual.
- Dar las instrucciones necesarias a los trabajadores.
La ley añade algo importante: las medidas deben prever los despistes y las imprudencias que no sean temerarias [1]. Una protección que solo funciona si nadie se equivoca nunca no es una buena protección.
El orden en la práctica
De la medida más eficaz a la menos eficaz [1] [2] [3]:
| Orden | Medida | Ejemplo con un desengrasante muy corrosivo |
|---|---|---|
| 1 | Eliminar el riesgo | Limpiar el horno con un programa de autolimpieza, sin producto |
| 2 | Sustituir | Usar un desengrasante menos agresivo |
| 3 | Medidas técnicas y protección colectiva | Dosificador automático y extracción que se llevan los vapores |
| 4 | Organización | Menos personas expuestas, menos tiempo, instrucciones escritas y formación |
| 5 | Equipo de protección individual | Guantes y gafas adecuados, como último paso |
Los equipos de protección individual solo se usan cuando el riesgo no se ha podido evitar ni limitar lo suficiente con protección colectiva o con la organización del trabajo [1] [3].
Caso práctico. Lucas trabaja en la cocina de un restaurante. Cada noche limpia la campana con un producto que le irrita la garganta, aunque lleva guantes. Su jefe quiere comprarle una mascarilla. ¿Es lo primero? No. Antes hay que mirar si hay un producto menos peligroso, si la limpieza se puede hacer con la campana en marcha o ventilando, y si la puede hacer otra persona formada en menos tiempo. La mascarilla solo entra si, después de todo eso, sigue habiendo riesgo.
Recuerda
- Primero evitar, después sustituir, luego proteger a todos y organizar, y al final el EPI.
- La protección colectiva va antes que la individual.
- Las medidas deben funcionar aunque alguien se despiste.
2. Protección colectiva
La protección colectiva protege a todas las personas que están en una zona a la vez y no depende de que cada una se acuerde de usarla. Por eso va antes que la individual [1].
Ejemplos
- Barandillas. Las aberturas y desniveles con riesgo de caída deben protegerse. Es obligatorio, por ejemplo, en aberturas en el suelo, en plataformas y muelles con una altura de caída de 2 metros o más, y en los lados abiertos de escaleras y rampas de más de 60 cm. La barandilla debe ser rígida, de 90 cm de alto como mínimo y con protección abajo para que no pase nada ni nadie por debajo [4].
- Resguardos de máquinas. Si las partes móviles de una máquina pueden atrapar, cortar o golpear, deben tener resguardos o dispositivos que impidan llegar a la zona peligrosa o que paren la máquina antes [5].
- Extracción y ventilación. Una campana o una aspiración que se lleva el humo, el vapor o el polvo donde se produce [2]. Y una renovación de aire suficiente en el local [4].
- Control del ruido en el origen. Máquinas más silenciosas, carcasas que encierran la máquina o materiales que absorben el sonido [6].
- Detección y extinción de incendios. Detectores, alarmas y extintores, según el tamaño y el uso del local [4].
- Orden y limpieza. Pasillos y salidas sin obstáculos, suelos limpios y sin vertidos [4].
Cómo debe ser un resguardo
Los resguardos y dispositivos de protección de las máquinas deben [5]:
- ser sólidos y resistentes;
- no crear riesgos nuevos;
- no ser fáciles de anular;
- estar a suficiente distancia de la zona peligrosa;
- no tapar más de lo necesario la vista del trabajo;
- permitir cambiar herramientas y hacer el mantenimiento, a ser posible sin desmontarlos.
Un resguardo que cualquiera puede anular con facilidad, o que estorba tanto que todos lo dejan abierto, no cumple su función. Hay que decirlo para que se cambie, no saltárselo.
Algunos ejemplos por sector
- Hostelería: resguardos en la cortadora de fiambre y en la picadora; campanas extractoras sobre fogones y freidoras.
- Comercio y almacén: barandillas en altillos y entreplantas; protección en los bordes de los muelles de carga.
- Oficinas: ventilación y climatización que renuevan el aire [4].
- Limpieza de cocinas o naves: extracción y ventilación cuando se usan productos que desprenden vapores [2].
Señalizar no es proteger
Un cartel de "Peligro" ayuda, pero no quita el riesgo. La norma de señalización lo dice claro: la señalización no sustituye a las medidas técnicas y organizativas de protección colectiva, ni a la formación y la información. Se usa cuando esas medidas no han podido eliminar el riesgo o reducirlo lo suficiente [12].
Tu parte
Antes de empezar, echa un vistazo: que la barandilla esté firme, que el resguardo esté en su sitio y cierre, que la campana funcione y que las salidas estén libres.
La ley te prohíbe poner fuera de funcionamiento los dispositivos de seguridad y te obliga a usarlos bien [7]. Si una barandilla está suelta o un resguardo está roto, debes avisar de inmediato a tu responsable [7].
Caso práctico. Óscar trabaja en un almacén con una entreplanta. Para subir cajas con la carretilla, han quitado un tramo de barandilla y lo han dejado así "porque es más rápido". ¿Qué pasa? El borde queda sin protección, y la caída es de más de 2 metros. Óscar debe avisar a su responsable. La solución es una barandilla con una puerta o un tramo móvil que solo se abra para cargar y se cierre después.
Recuerda
- La protección colectiva protege a todos a la vez y no depende de ti.
- Barandillas, resguardos, extracción y control del ruido son protección colectiva.
- No quites ni anules ninguna protección. Si está rota, avisa.
3. Equipos de protección individual (EPI)
Qué es un EPI
Es un equipo que llevas puesto o sujetas para protegerte de uno o varios riesgos para tu seguridad o tu salud, más sus complementos y accesorios [3] [1]. La ropa de trabajo normal y los uniformes que no están hechos para proteger no son EPI [3].
Un EPI no quita el riesgo. Solo reduce el daño si el riesgo se materializa. Por eso es la última barrera [1] [3].
Tipos de EPI
| Parte del cuerpo | Ejemplos | Protege de |
|---|---|---|
| Cabeza | Casco, gorra de protección | Golpes y caída de objetos |
| Oídos | Tapones, orejeras | Ruido |
| Ojos y cara | Gafas, pantallas faciales | Proyecciones, salpicaduras, radiaciones |
| Vías respiratorias | Mascarillas con filtro, equipos con aire | Polvo, humos, gases, vapores, agentes biológicos |
| Manos y brazos | Guantes, manguitos | Cortes, productos químicos, calor, frío, agentes biológicos |
| Pies y piernas | Calzado de seguridad, calzado antideslizante | Golpes, aplastamientos, pinchazos, resbalones |
| Cuerpo | Ropa de protección, delantales, chalecos de alta visibilidad | Productos químicos, calor, frío, agentes biológicos; y para que te vean |
| Caídas de altura | Arnés anticaídas y sus conectores | Caídas |
Esta tabla resume el anexo II de la norma de EPI, que no es una lista cerrada [3].
Lo que debe hacer la empresa
- Decidir en qué puestos hace falta EPI, contra qué riesgos y qué tipo [3].
- Elegirlo bien: que proteja de verdad, que no cree riesgos nuevos, que se adapte a tu cuerpo y a tu salud, y que sea compatible con otros EPI si llevas varios a la vez [3].
- Dártelo gratis y cambiarlo cuando haga falta [3] [8].
- Antes de que lo uses, explicarte de qué te protege y cuándo usarlo, y darte instrucciones, mejor por escrito, que entiendas. El manual del fabricante debe estar a tu disposición [3].
- Formarte y, si el equipo es complicado, organizar prácticas [3].
- Consultar a los trabajadores o a sus representantes sobre los EPI [3].
En principio, los EPI son de uso personal. Si tienen que compartirse, la empresa debe evitar problemas de higiene o de salud [3].
Los EPI que se venden en la Unión Europea llevan el marcado CE. Se clasifican en tres categorías según el riesgo: la I, para riesgos mínimos; la III, para riesgos muy graves, como caídas de altura, productos peligrosos para la salud o agentes biológicos nocivos; y la II, para el resto [9] [10].
Lo que debes hacer tú
La norma te obliga a [3] [7]:
- usar y cuidar bien tus EPI, siguiendo las instrucciones;
- guardarlos después de usarlos en el lugar indicado;
- avisar de inmediato a tu responsable si ves un defecto, un daño o algo que pueda hacer que no protejan.
No usar los EPI que te han dado y te han enseñado a usar es un incumplimiento laboral, y la empresa te puede sancionar [7].
Cuánto tiempo se lleva
Depende de la gravedad del riesgo, de cuánto tiempo o cuántas veces estás expuesto, de las condiciones del puesto, de lo que protege el equipo y de los riesgos que añada el propio equipo [3]. La regla práctica: todo el tiempo que estés expuesto al riesgo.
Si el EPI molesta
Un EPI no debe crear riesgos ni molestias innecesarias [3]. Aun así, a veces da calor, quita visión u oído, o irrita la piel. Si te pasa, no te lo quites: avísalo. La empresa debe buscar otro modelo que te proteja igual y que puedas llevar. Por eso la norma pide tener en cuenta tu cuerpo y tu salud al elegirlo [3].
Ojo con las alarmas: si llevas protectores auditivos, quizá no oigas una señal acústica. Para las personas que no pueden ver u oír bien una señal, también por llevar un EPI, la empresa debe poner medidas añadidas, como señales luminosas [12].
Algunos EPI frecuentes
- Guantes. El material depende del riesgo: cortes, productos químicos, calor, frío o agentes biológicos. Para un producto químico, el apartado 8 de su ficha de datos de seguridad dice qué guante usar.
- Calzado. El de seguridad protege los dedos de golpes y aplastamientos. El antideslizante evita resbalones en suelos mojados o con grasa [3].
- Protectores auditivos. Tapones bien metidos u orejeras bien selladas, todo el tiempo de exposición al ruido.
- Protección respiratoria. Hay equipos filtrantes contra partículas, contra gases y vapores o contra los dos, y equipos aislantes que dan aire limpio [3]. El filtro debe ser el del contaminante: una mascarilla contra el polvo no protege de un gas. Y debe ajustar bien a la cara.
- Gafas y pantallas. Limpias, sin rayas que impidan ver y bien sujetas.
Consejos para usarlos bien
- Revísalo antes de cada uso. Un guante con un agujero no protege.
- Ajústalo bien. Un protector auditivo mal puesto o una mascarilla que no cierra protegen mucho menos.
- Úsalo todo el tiempo de riesgo, no solo "un rato".
- No lo modifiques. No cortes los dedos de los guantes ni quites piezas.
- El correcto para cada riesgo. Cada guante protege de unos riesgos concretos. Un guante contra cortes no tiene por qué proteger de un producto químico. Mira el marcado del EPI y lo que dice la ficha de datos de seguridad del producto.
- Límpialo y guárdalo como diga el fabricante, y respeta la vida útil que indique [3].
Caso práctico. Tomás trabaja en el taller de mantenimiento de un hotel. Va a cortar un tubo con una amoladora "solo un momento" y no se pone las gafas. ¿Qué riesgo corre? Una chispa o un trozo de disco puede saltarle a un ojo en ese momento. Las gafas son obligatorias en esa tarea aunque dure segundos. Si las gafas que tiene se le empañan o le molestan, debe decirlo para que le den otro modelo, no dejar de usarlas.
Recuerda
- El EPI es la última barrera: no quita el riesgo, reduce el daño.
- La empresa te lo da gratis, te explica cómo usarlo y lo cambia cuando hace falta.
- Tú lo usas bien, lo cuidas, lo guardas y avisas si está dañado.
- Cada EPI protege de riesgos concretos. Usa el adecuado.
4. Planes de emergencia y evacuación
Qué es una emergencia
Es una situación que llega de repente, puede dañar a personas o instalaciones y obliga a actuar rápido. Por ejemplo: un incendio, una explosión, una fuga de gas o de un producto químico, una inundación, un aviso de bomba o un accidente con varios heridos.
Lo que pide la ley a todas las empresas
Toda empresa, sea del tamaño que sea, debe [1]:
- analizar qué emergencias le pueden ocurrir, teniendo en cuenta su tamaño, su actividad y si hay clientes, visitas u otras personas de fuera;
- tomar medidas de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación;
- designar a las personas que se encargan de esas medidas. Deben tener formación, ser suficientes y tener el material adecuado;
- comprobar de vez en cuando que todo funciona;
- organizar la relación con los servicios de fuera (ambulancias, bomberos, asistencia médica de urgencia) para que la ayuda llegue rápido.
Además, la empresa debe informarte de estas medidas [1].
El plan de autoprotección
Algunas actividades, por su tamaño o su riesgo, necesitan un plan de autoprotección más completo. Por ejemplo, los edificios con actividades comerciales, administrativas o de servicios que tienen una ocupación de 2.000 personas o más, o una altura de evacuación de 28 metros o más [11]. Lo redacta un técnico competente y debe asegurar, como mínimo, la detección y alerta, la alarma, la intervención coordinada, el refugio, la evacuación y el socorro, la información a las personas en peligro y la petición de ayuda externa [11].
En estos casos se hace al menos un simulacro al año y el plan se revisa como mínimo cada tres años [11].
Tres niveles de gravedad
Muchos planes clasifican las emergencias así [18]:
- Conato de emergencia: se puede controlar de forma sencilla y rápida con el personal y los medios de la zona. Por ejemplo, una papelera que empieza a arder y se apaga con un extintor.
- Emergencia parcial: necesita la actuación de los equipos de emergencia de esa zona. No se espera que afecte a las zonas de al lado.
- Emergencia general: necesita todos los equipos y medios propios y la ayuda de los servicios de socorro de fuera. Normalmente obliga a evacuar.
Quién hace qué
En el plan se reparten las tareas entre las personas designadas. En los planes más completos se organizan en equipos [18]:
- el jefe de emergencia, que dirige y decide si hay que evacuar;
- el jefe de intervención, que dirige la lucha contra el fuego en el lugar;
- el equipo de alarma y evacuación, que avisa y guía a la gente hacia la salida;
- el equipo de primera intervención, que intenta apagar un fuego pequeño con los extintores de la zona;
- el equipo de segunda intervención, que actúa cuando el fuego es mayor;
- el equipo de primeros auxilios, que atiende a los heridos.
Si no tienes ninguna de estas tareas, tu papel es conocer el plan, seguir las instrucciones y no estorbar.
En una empresa pequeña
La ley pide adaptar las medidas al tamaño y a la actividad [1]. Un bar con tres personas no necesita un gran plan, pero sí lo básico: un extintor adecuado y a la vista, un botiquín [4], los teléfonos de emergencia a mano, las salidas libres y un reparto claro: quién llama al 112, quién saca a los clientes y quién corta el gas o la luz si hace falta.
Personas que necesitan ayuda para salir
Clientes mayores, personas con movilidad reducida, niños o personas que no oyen bien pueden necesitar ayuda. El plan debe prever quién las acompaña y por dónde.
Lo que tienes que conocer de tu centro
- Las salidas. Las vías y salidas de evacuación deben estar siempre libres de obstáculos y llevar lo más directo posible al exterior o a una zona segura. Las puertas de emergencia deben abrirse hacia fuera y no estar cerradas, para que cualquiera pueda abrirlas fácil y rápido [4].
- Las señales. Las salidas y los recorridos de evacuación se señalizan con paneles verdes con el dibujo en blanco [12] [4].
- La luz de emergencia. Si se va la luz, las vías y salidas de evacuación que lo necesiten deben tener alumbrado de seguridad [4].
- Los extintores. Deben estar a la vista, fáciles de coger, cerca de donde es más probable que empiece un fuego y, si puede ser, cerca de las salidas. La parte de arriba, entre 80 y 120 cm del suelo. Desde cualquier punto de origen de evacuación no debe haber más de 15 metros hasta un extintor [13]. Se señalizan [4].
- La alarma. Cómo suena y dónde están los pulsadores.
- El punto de reunión. El sitio de fuera donde se comprueba si falta alguien después de evacuar [18].
Los simulacros
Un simulacro es un ensayo de la emergencia. Sirve para comprobar si la organización funciona, si las personas designadas saben qué hacer, si todo el personal sabe responder y si los medios bastan [11]. Tómatelo en serio: el día de verdad harás lo que hayas practicado.
Caso práctico. Ana empieza a trabajar como recepcionista en un hotel. El primer día le enseñan el ordenador, pero nadie le habla de emergencias. ¿Qué debería saber Ana? Dónde están las salidas y el extintor más cercano, cómo suena la alarma, dónde está el punto de reunión, quién dirige la emergencia en su turno y qué tarea tiene ella (por ejemplo, llamar al 112 o llevarse la lista de clientes alojados). Tiene derecho a esa información y debe pedirla.
Recuerda
- Toda empresa debe tener medidas de emergencia: primeros auxilios, incendios y evacuación.
- Salidas libres, puertas de emergencia que se abren hacia fuera y señales verdes.
- Conoce tu salida, tu extintor, tu punto de reunión y tu papel.
- Los simulacros son la práctica del día de verdad.
5. Qué hacer si hay una emergencia
Si descubres un fuego u otra emergencia
- Mantén la calma.
- Da la alarma. Pulsa el pulsador más cercano o avisa a la persona que dirige la emergencia. Si nadie lo ha hecho y es tu tarea, llama al 112. Di qué pasa, dónde, y si hay heridos o personas atrapadas.
- Intenta apagarlo solo si: el fuego es pequeño, sabes usar el extintor y tienes la salida a tu espalda. Si no se apaga enseguida, sal y cierra la puerta.
- Nunca te pongas en peligro para salvar cosas.
Si suena la alarma de evacuación
La señal acústica de evacuación es un sonido continuo [12]. Cuando la oigas:
- Deja lo que estés haciendo. Si es rápido y seguro, apaga la máquina o el fuego de la cocina.
- Sal sin correr, por el recorrido señalizado. No vuelvas por tus cosas.
- No uses el ascensor [18].
- Si hay humo, agáchate: cerca del suelo hay menos humo. Tápate la nariz y la boca con un paño.
- Antes de abrir una puerta cerrada, tócala con el dorso de la mano. Si está caliente, no la abras y busca otra salida.
- Cierra las puertas detrás de ti, sin llave, para frenar el fuego y el humo.
- Ayuda a los clientes, a las visitas y a las personas con dificultades, como diga el plan.
- Ve al punto de reunión y quédate allí. Avisa si falta alguien. No vuelvas a entrar hasta que te lo digan.
Si no puedes salir
Métete en una habitación, cierra la puerta y tapa las rendijas con ropa o toallas. Llama al 112 y di dónde estás. Hazte ver desde una ventana.
Si la orden es quedarse dentro
A veces el peligro está fuera, como una nube tóxica. Entonces la orden puede ser confinarse: quedarse dentro, cerrar puertas y ventanas y esperar instrucciones. Por eso los planes de autoprotección prevén el refugio, además de la evacuación [11]. Sigue lo que digan las personas que dirigen la emergencia.
Si el peligro es grave e inminente
Si en tu trabajo aparece un riesgo grave e inminente para tu vida o tu salud, puedes interrumpir la actividad y, si hace falta, abandonar el lugar de trabajo. Lo viste en el módulo 2 [14]. Los primeros auxilios los verás en el módulo 9.
Caso práctico. Carla es cajera en un supermercado. Un sábado por la mañana suena la alarma de evacuación con la tienda llena. Un cliente quiere terminar de pagar. ¿Qué hace Carla? Deja de cobrar, pide con calma a los clientes que dejen la compra y la sigan, y los guía por la salida señalizada más cercana, sin usar el ascensor. En el punto de reunión, avisa a la persona que dirige la emergencia de que en su zona no ha quedado nadie.
Recuerda
- Primero la alarma. Después, solo si es seguro, un intento con el extintor.
- Al oír la señal continua de evacuación: sal sin correr, sin ascensor y sin volver por tus cosas.
- Con humo, agáchate. Ve al punto de reunión y no vuelvas a entrar.
- Ante un riesgo grave e inminente, puedes parar y salir.
6. Vigilancia de la salud
Qué es
Son los reconocimientos y pruebas médicas relacionados con los riesgos de tu puesto. No es un chequeo general: sirven para detectar pronto si el trabajo te está dañando y para comprobar si las medidas funcionan [1].
- Tu empresa debe garantizarla, de forma periódica, según los riesgos de tu trabajo [1].
- La hace personal sanitario con la competencia y la formación técnica necesarias [1] [15].
- No te cuesta nada: el coste de la prevención nunca recae sobre los trabajadores [1].
Cuándo se hace
El Reglamento de los Servicios de Prevención dice que la vigilancia de la salud incluye [15]:
- una evaluación inicial al incorporarte o cuando te asignan tareas con riesgos nuevos;
- una evaluación al volver tras una baja larga por motivos de salud, para ver si tiene origen en el trabajo;
- una vigilancia periódica.
Se hace con protocolos según el riesgo [15]. Algunas normas fijan cuándo. Por ejemplo, con ruido, audiometrías al menos cada 3 o cada 5 años según el nivel [6]. Con pantallas, antes de empezar, después cada cierto tiempo y cuando aparezcan molestias [16]. Con agentes biológicos, antes de la exposición y después a intervalos regulares [17].
¿Es obligatoria?
Por regla general, es voluntaria: necesita tu consentimiento [1]. Solo es obligatoria, previo informe de los representantes de los trabajadores, en estos casos [1]:
- cuando es imprescindible para evaluar cómo afectan las condiciones de trabajo a la salud;
- cuando hay que comprobar si tu estado de salud puede ser un peligro para ti, para tus compañeros o para otras personas;
- cuando una norma lo establece para riesgos o actividades concretos. Por ejemplo, la norma del ruido obliga a someterse a la vigilancia cuando la evaluación detecta riesgo para la salud [6].
En todo caso, se eligen las pruebas que menos molesten y que sean proporcionales al riesgo [1].
Tus datos de salud
- Se respetan tu intimidad, tu dignidad y la confidencialidad [1].
- Los resultados te los comunican a ti [1].
- Tu información médica solo la ven el personal médico y las autoridades sanitarias. La empresa no la recibe sin tu consentimiento expreso [1].
- La empresa solo recibe las conclusiones: si puedes hacer tu trabajo o si hay que mejorar las medidas de protección [1].
- Los datos no se pueden usar para discriminarte ni para perjudicarte [1].
En algunos riesgos, la vigilancia sigue después de dejar el trabajo, porque el daño puede aparecer años más tarde [1] [17].
Si se detecta un problema
Si la vigilancia de la salud da indicios de que las medidas no bastan, la empresa debe investigar las causas [1]. La norma del ruido lo concreta así: revisar la evaluación de riesgos y las medidas, tener en cuenta las recomendaciones del médico, valorar darte otro trabajo sin ese riesgo y vigilar la salud de los compañeros con una exposición parecida [6]. Si el daño viene del trabajo, puede ser una enfermedad profesional, como viste en el módulo 1.
Si eres especialmente sensible
Si tienes una condición que te hace más vulnerable a un riesgo (una alergia, una enfermedad, una discapacidad, un embarazo), la empresa debe tenerlo en cuenta y adaptar tu puesto. Comunícalo al servicio médico de la vigilancia de la salud para que lo valore [1].
Caso práctico. Elena limpia en una residencia. Desde hace semanas tiene las manos rojas y agrietadas. En el reconocimiento médico se lo dice al médico, que relaciona la lesión con los guantes y un producto. A la empresa solo le llega la conclusión: Elena puede seguir en su puesto si cambia a guantes de otro material y a un producto distinto. La empresa no conoce su diagnóstico.
Actividad: tu centro y tus protecciones
Contesta pensando en tu propio centro de trabajo. Si no sabes alguna respuesta, pregúntala.
- ¿Dónde está el extintor más cercano a tu puesto?
- ¿Cuál es tu salida de emergencia principal? ¿Y la alternativa?
- ¿Dónde está el punto de reunión?
- ¿Cómo suena la alarma de evacuación?
- ¿Quién dirige la emergencia en tu turno? ¿Tienes alguna tarea asignada?
- ¿Cuándo fue el último simulacro?
- ¿Qué EPI usas, de qué te protege cada uno y dónde se guardan?
- ¿Hay alguna protección colectiva en tu puesto (resguardo, barandilla, extracción)? ¿Está en buen estado?
- ¿Cuándo fue tu último reconocimiento de vigilancia de la salud?
Recuerda
- La vigilancia de la salud mira los riesgos de tu puesto. Es gratis.
- Al entrar, tras una baja larga y de forma periódica.
- Es voluntaria salvo excepciones de la ley.
- Tus datos médicos son confidenciales. La empresa solo sabe si eres apto o si hay que mejorar las medidas.
Autoevaluación
- ¿Qué va antes: dar a los trabajadores un EPI o poner una protección colectiva?
- Te han dado unos guantes de protección y se te han roto. ¿Qué haces? ¿Quién paga los nuevos?
- ¿Qué tres tipos de medidas de emergencia debe tener toda empresa?
- Suena la alarma de evacuación y estás en la tercera planta. ¿Bajas en ascensor?
- Tu empresa te ofrece un reconocimiento médico. ¿Puede tu jefe ver tus resultados?
Respuestas
- La protección colectiva. El EPI se usa cuando el riesgo no se ha podido evitar ni limitar lo suficiente con protección colectiva o con la organización del trabajo.
- Avisas de inmediato a tu responsable y no los usas rotos. Los paga la empresa: los EPI son gratis para ti.
- Primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación.
- No. Bajas por la escalera y el recorrido señalizado, sin correr.
- No. Tus resultados son confidenciales y te los comunican a ti. La empresa solo recibe la conclusión sobre si puedes hacer tu trabajo o si hay que mejorar las medidas.
Fuentes
Ver las fuentes
Normativa revisada el 3 de noviembre de 2026.
- Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales (texto consolidado). Artículos 4.8.º, 14.5, 15, 16.3, 17.2, 18.1.c), 20, 22, 25 y 26: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1995-24292
- Real Decreto 374/2001, de 6 de abril, sobre agentes químicos (texto consolidado). Artículo 5.2 (orden de las medidas): https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2001-8436
- Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, sobre utilización de equipos de protección individual (texto consolidado). Artículos 2 a 10 y anexo II: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1997-12735
- Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, sobre lugares de trabajo (texto consolidado). Anexo I, parte A, apartados 3 (barandillas), 10 (vías y salidas de evacuación) y 11 (protección contra incendios); anexo II (orden y limpieza); anexo III.3.d) (renovación del aire); anexo VI (material de primeros auxilios): https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1997-8669
- Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, sobre equipos de trabajo. Anexo I, apartado 1.8 (resguardos y dispositivos de protección): https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1997-17824
- Real Decreto 286/2006, de 10 de marzo, sobre exposición al ruido. Artículos 4.1 y 11: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2006-4414
- Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales. Artículo 29, apartados 2 y 3: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1995-24292
- Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales. Artículos 14.5 y 17.2: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1995-24292
- Reglamento (UE) 2016/425, relativo a los equipos de protección individual. Artículo 18 y anexo I (categorías de riesgo): https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX:32016R0425
- INSST. Reglamento (UE) 2016/425 de equipos de protección individual: novedades: https://www.insst.es/documents/94886/214929/Reglamento+%28UE%29+2016+425+novedades.pdf/c57aa662-6de2-4c87-9fb5-49f484fc55bc
- Real Decreto 393/2007, de 23 de marzo, Norma Básica de Autoprotección (texto consolidado). Artículo 2; apartados 3.3 (punto 8: refugio, evacuación y socorro), 3.6 (puntos 4 y 5) y 3.7 de la Norma; anexo I: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2007-6237
- Real Decreto 485/1997, de 14 de abril, sobre señalización de seguridad y salud en el trabajo (texto consolidado). Artículo 4.2 (la señalización no sustituye a la protección colectiva), anexo I, apartado 2 (medidas para quien no ve u oye bien la señal, también por llevar un EPI), anexo II (color verde de salvamento), anexo III (señales de salvamento) y anexo IV, apartado 2.3.º (señal acústica de evacuación continua): https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1997-8668
- Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, Reglamento de instalaciones de protección contra incendios (texto consolidado). Anexo I, sección 1.ª, apartado 4.4 (emplazamiento de los extintores): https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2017-6606
- Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales. Artículo 21: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1995-24292
- Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, Reglamento de los Servicios de Prevención (texto consolidado). Artículo 37.3: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1997-1853
- Real Decreto 488/1997, de 14 de abril, sobre pantallas de visualización. Artículo 4: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1997-8671
- Real Decreto 664/1997, de 12 de mayo, sobre agentes biológicos (texto consolidado). Artículo 8: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1997-11144
- INSST. NTP 361: Planes de emergencia en lugares de pública concurrencia. Clasificación de las emergencias por su gravedad y equipos de emergencia: https://www.insst.es/documents/94886/7875530/ntp_361.pdf/7f47336a-6dca-4aa6-8a0f-f45e0e7726f0
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